Rellena este formulario para reservar cita
X
Si estás embarazada seguro que, para bien o para mal, has notado cambios en tu pelo. Puede que lo veas más bonito que nunca o todo lo contrario. Y si ya has dado a luz, es muy probable que la caída del cabello te haya pillado por sorpresa.
Lo primero que debes saber es que es completamente normal. Tu cuerpo está pasando por una transformación enorme, y el cabello forma parte de ese proceso. La caída de pelo durante o después del embarazo no significa que algo vaya mal, sino que responde a cambios hormonales naturales.
Aun así, en Espacio Kibo, entendemos tu preocupación y queremos acompañarte en el proceso explicándote qué está ocurriendo realmente, en qué momento sucede cada fase y, sobre todo, cómo cuidar tu cabello para que se mantenga sano, fuerte y lo más bonito posible durante todo el proceso.
Qué pasa en esta etapa
Las hormonas pueden alargar la fase de crecimiento del cabello, por eso muchas mujeres notan el pelo más denso y con menos caída durante el embarazo. Después, el ciclo capilar vuelve a ajustarse.
Puede verse mejor
Más brillo, más cuerpo y sensación de melena más abundante.
Puede cambiar
Más grasa, cambio de textura, encrespamiento o menos ligereza.
Lo más habitual
La caída intensa no suele aparecer durante el embarazo, sino después del parto. Es entonces cuando el cabello que se había mantenido más tiempo en fase de crecimiento empieza a renovarse y caer.
Tras el parto, el cuerpo vuelve poco a poco a su equilibrio hormonal. Ese cambio hace que muchos cabellos que estaban en fase de crecimiento pasen de golpe a fase de caída. A este proceso se le llama efluvio telógeno y no es una caída definitiva, sino una renovación natural del ciclo del cabello.
Lo habitual es que la caída empiece entre el segundo y cuarto mes después del parto. Puede durar varios meses, aunque en la mayoría de los casos el cabello recupera su ritmo normal entre los seis y doce meses. Es un proceso temporal.
Durante el embarazo, el cabello apenas se cae. Por eso, cuando llega esta fase, da la sensación de que se pierde mucho más pelo de lo habitual. En realidad, es todo ese cabello que no se cayó antes y ahora entra en su ciclo natural de caída.
La caída de pelo después del embarazo puede impresionar, pero es un proceso natural y pasajero. Tu cabello no se está perdiendo para siempre, está renovándose. Entender esto es clave para no entrar en una espiral de preocupación que, además, puede empeorar la situación.
Cada embarazo es distinto, y cada cabello también. Por eso, contar con un diagnóstico personalizado permite entender qué necesita tu melena en este momento y aplicar los tratamientos adecuados.
En Espacio Kibo, trabajamos desde el análisis y la adaptación a cada caso, acompañándote en todo el proceso para que tu cabello recupere fuerza, equilibrio y brillo. Porque el embarazo es una etapa de cambios, pero también de autocuidado. Y sentirte bien contigo misma, también forma parte del proceso.